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Mediatizados.com.ar - los intereses detrás de los multimedios

Esbirros no, apenas laderos

#Periodismo 

En respuesta a las mentiras sobre Mediatizados que escribieron los periodistas Bruno Bimbi (de TN) y Daniel Seifert (ex de Perfil) en un texto titulado “Esbirros” y publicado en LetraP.com.ar y en TN.com.ar

Laderos de Lanata

Esbirro, lo que se dice esbirro, es Lanata que por su renovado “periodismo” hoy le deben estar pagando en negro el dinero que jamás imaginó en toda su vida. Estos muchachos apenas son algunos de los laderos que le cuidan la espalda. Lanata encarna para ellos al gran golpeador ante lo que llaman las agresiones del gobierno.

                                                                        por Alejandro Costanzo (*)

Todo comenzó con una simple pregunta que le hicimos a Bimbi por twitter: ¿Cómo calificarías el rol de tu colega Lanata? Esto sucedió luego de que él publicara el siguiente mensaje: “Leo que el secretario general de la Presidencia dijo: `Jorge Lanata es un asesino mediático´. `Asesino´ ¿Entendés? ¿Están pasados de merca?”

A partir de allí se desató la ira de Bimbi que fue acompañada en tándem por Seifert. En la nota no sólo mienten y manipulan la información sobre Mediatizados sino que se posicionan como víctimas y así generan una especie de muro de los lamentos para sus colegas corporativos.

Bimbi nos acusa de haberlo increpado y hostilizado. Falso. Sólo le hicimos una pregunta y jamás -pueden buscarlo en facebook- lo maltratamos. Sin embargo, él nos descalificó e injurió todo el tiempo con agresiones como: fascistas, forros, difamadores, estigmatizadores, pelotudos, estúpidos, idiotas y sigue la lista… Además nos acusa de ser un medio “oficialista” que recibe dinero del Estado para perseguir a periodistas en una supuesta "campaña de estigmaitzación". Falso también. Mediatizados.com.ar es un proyecto independiente que no recibe dinero de nadie y se expresa con absoluta libertad y convicción.

Y mientras Bimbi insistía con que se trataba de una “caza de brujas” contra él, desde Mediatizados se manifestó que “no es nada contra vos Bruno, porque considero que sos un buen tipo. Me duele ver como salís con vehemencia contra el gobierno después de un ataque desmesurado y burdo de Lanata que nada tienía que ver con el periodismo. Y de esto no decís nada de nada....”

Varias veces le dijimos a Bimbi que nos llamaba la atención su enojo exagerado hacia nosotros. Pero nunca cesó. “Elegís llamarnos fascistas, patalear y enojarte pero jamás opinar sobre lo que está haciendo Lanata hoy día” le decíamos porque consideramos que los periodistas debemos dar testimonio de lo que sucede y mostrar cuando un colega se excede para cuidar entre todos esta profesión tan vapuleada.

Pero su enojo se transformó en una obsesión desquiciada. Y como no encontró nada para dañarnos tomó la tesis “La información mediatizada de una sociedad” – que es pública y que dio vida a Mediatizados- y manipuló su información. Ese análisis fue realizado en 2002 cuando a Lanata lo apreciaban muchos por lo que hacía, con excepción de los periodistas del Grupo Clarín y el diario La Nación que lo ignoraban por completo. Bimbi tomó una referencia biográfica sobre Lanata en la que se destacaba su tarea para mostrar la supuesta contradicción actual en nuestro discurso. Sin embargo, no expresó nada a cerca de lo que se decía en la tesis sobre Clarín y la manipulación de la información que hace este medio. Eso es lo mismo que sostenemos hoy sobre este Grupo.

Después de tanto rodeo, Bimbi nos dejó entrever, aunque con sutileza, sus consideraciones sobre Lanata y de este modo su valoración sobre el periodismo: “cuando vos fundes dos diarios, una revista, escribas libros que terminan siendo best sellers, hagas un programa periodístico que mide 30 puntos en la TV abierta que le gana en rating a un partido de Boca y formes una generación entera de periodistas, lo charlamos”. Pero además, aclaró: “En TN me pagan bien y tengo una libertad para decir lo que pienso que no tendría en un medio financiado por el Estado”.

Bimbi nos acusa de tener un pensamiento binario (entre buenos y malos) y que de acuerdo a esto lo “perseguimos” porque lo ubicamos en el bando contrario. En verdad esto es una excusa que les sirve a él y a otros colegas para quitarse la presión y no dar la discusión de fondo: cómo condiciona al periodismo y al país el poder que ejerce el Grupo Clarín. Él y todos los periodistas sabemos muy bien que no se trata de una pelea entre un gobierno y un multimedio. Es más profundo. Se trata de cómo Clarín junto al establishment han concentrado tanto poder, que vienen imponiendo sus intereses a los sucesivos gobiernos desde hace décadas.

Ojalá el periodismo pueda darse una discusión seria, sin agresiones, sin victimizaciones y preconceptos para comenzar a revalorizar esta degradada profesión.

 

(*) Alejandro Costanzo es Licenciado en Comunicación Audiovisual, Docente y Editor de Mediatizados.com.ar

@mediatizados

Facebook/mediatizados

 

Mirá la nota de Bimbi y Seifert en Letra P.com.ar

Las agresiones de Bimbi:



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Chávez, la estrategia de un apasionado

Por estos días un amigo me dijo que Chávez no era confiable, que es muy contradictorio; y me recordó que había "despotricado" contra el gobierno de Cuba diciendo que es una dictadura. Decidí ir a buscar esas declaraciones que en verdad no recordaba. Quería evaluarlas y sabér por qué me estaba diciendo esto alguien con fuertes convicciones políticas de izquierda. 

El 5 de diciembre de 1998, un día antes de las elecciones que lo llevarían a la presidencia por primera vez, Chávez concedió una entrevista en Univisión al periodista Jorge Ramos, uno de "los 25 hispanos más influyentes de los EE.UU.", como le gusta definirse en su propia biografía. Ramos, hiperpremiado por la industria cultural, es un defensor y representante del poder corporativo mediático y económico del capitalismo. Aquel 5 de diciembre intentó que Chávez prometiera, casi bajo juramento, lo que debía o nó hacer en su gobierno. Con preguntas como:  ¿Usted sabe el miedo que genera en las personas? o ¿Dicen que no es demócrata, usted está dispuesto a entregar el poder en 5 años? o ¿Nacionalizaría algún medio de comunicación?

En fín, verán a un Chávez moderando su pasión, que aprovecha el espacio para llegar a un electorado adverso y desconfiado por el mismo medio. Que se atreve a afirmar que Cuba es una dictadura pero reconociendo en ello el derecho internacional de la autodeterminación de los pueblos. Que dijo muchas de las cosas que luego cumplió en su gobierno (la reforma de la Constitución, abrir el mercado a la inversión extranjera, trabajar en conjuto con los países de América Latina y el mundo) y que en rigor de verdad no mintió, como lo quiere hacer pasar Jorge Ramos (estar dispuesto a entregar el poder no significa deber dejarlo auque el pueblo quiera que siga; no renovarle la licencia a un medio de comunicación no es nacionalizarlo) 

Esto es sólo otro ejemplo más de que las corporaciones mediáticas están para mantener el statu quo y harán cualquier cosa como manipular, tergiversar, recortar y confundir a los ciudadanos para sostener ese poder de unos pocos.  

7D, para que lo legal ya no sea inmoral

Ley de medios, 7D y Grupo Clarín

                                                                    por Alejandro Costanzo

El próximo 7 de diciembre entrarán en plena vigencia los artículos 45 y 161 de la Ley de Medios de Comunicación Audiovisual. Fueron cuestionados ante la justicia sólo por el Grupo Clarín -poseedor de la mayor cantidad de medios del país- y así, impidió su aplicación por más de tres años luego de la sanción y promulgación del 10 de octubre de 2009.

El artículo 45 establece la cantidad de licencias que puede tener cada titular de servicio y el 161obliga a los actuales poseedores a adecuarse a la norma debiendo desprenderse de las licencias excedentes. El AFSCA suspendió este proceso hasta tanto se resuelva la situación de Clarín para no generar desventajas e injusticias con los demás grupos de medios.

La Corte Suprema resolvió el 22 de mayo de este año que “a partir del 7 de diciembre vence la suspensión del art 161 … y se le aplica a la actora (Clarín)”. Agregó además que “estando su plazo para adecuarse a las disposiciones de la ley, vencido el 28 de diciembre de 2011, sea plenamente aplicable a la actora con todos sus efectos a partir de la fecha indicada”.

De este modo el 7D se ha transformado en el día límite para que todos, sin excepciones, cumplan con el plan de adecuación que establece la ley de medios. No existe más plazo aunque Clarín intente confundir e instalar lo contrario en la sociedad.

No es verdad que esta ley ponga en peligro la libertad de expresión -así también lo afirmó la Corte Suprema-, sino todo lo contrario: promueve la pluralidad de voces. Prueba de ello es la propia actitud de Clarín que en ninguna instancia judicial apeló al derecho de libertad de expresión, sólo se limitó a la defensa de la propiedad de sus intereses económicos.

En su historia de vida, Clarín se ocupó celosamente de crecer dentro del marco legal. Pero esto no significa que todo haya sido bien habido: la supuesta compra de Papel Prensa que se logró bajo extorsión y tortura de los militares; la compra de Radio Mitre a través de testaferros; la adquisición de Canal 13 mediante un concurso hecho a medida por el gobierno de Menem; la posibilidad de convertirse en multimedio luego de que Menem modificara para Clarín el art. 45 de la vieja ley de radiodifusión y la compra de diarios, canales de aire y de cable en todo el país mediante el uso de la presión y la extorsión; son sólo algunos ejemplos.

Una ley de la democracia -deseada por muchos actores sociales- que no se pactó ni se redactó en ningún escritorio de las corporaciones, que fue debatida en todo el país y votada por amplia mayoría en el Congreso, viene a romper con la inmoralidad. Y es ésto lo que desquicia al Grupo: la imposibilidad y la impotencia de moldear con facilidad las leyes y la justicia para que se cumpla su egoísmo perverso. Pero ya no hay margen, ahora todos saben, no se puede ocultar. Y es tiempo de que lo legal deje de ser inmoral.

Assange y Correa sobre el poder mediático, el periodismo y la Ley de Medios

Julián Assange -fundador de WikiLeaks- entrevista a Rafael Correa a quien presenta como parte de una nueva generación de líderes latinoamericanos. "Correa ha cambiado la imagen del Ecuador y según los cables de la embajada de EEUU es uno de los presidentes más populares de su país", asegura Assange. En este breve fragmento hablan de los medios de comunicación, sus intereses y el poder que representan. Este diálogo devela que la pelea de un presidente con las corporaciones mediáticas no se trata de algo personal, sino de una necesidad del gobierno para desarmar la nefasta maquinaria que impide el desarrollo de una auténtica democracia en Latinoamérica.

Sietecase y el periodismo argentino

Fue premiado con el Martín Fierro a la mejor Labor Periodística en Radio Del Plata. Reynaldo Sietecase agradeció el galardón y se permitió unos minutos para reflexionar sobre el periodismo. Sin mencionar a nadie en particular realizó un análisis equilibrado, justo y jugado. "Muchos están preocupados por preguntar. No sólo hay que preguntarle al poder político, también al poder económico", opinó. Su discurso generó fuertes críticas de colegas que se sintieron tocados. Un desencajado, egocéntrico y enojado Lanata le respondió desde Radio Mitre: “preguntale vos a Telefónica y a Spolsky que son tu poder económico… Nosotros nos vamos a ocupar de preguntarle a Clarín”. “Él armó su carrera en base a nosotros. Yo lo traje a Buenos Aires y lo puse en radio, en televisión, en gráfica”. “No quiero hablar con Sietecase porque fue un irrespetuoso conmigo”, sentenció Lanata.

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Lanata debuta en la TV de Clarín: “está bueno que el canal te apoye”

Lanata: periodista para todo (PPT)                                                                                              Lanata: periodista para todo (PPT)

Luego de toda una trayectoria periodística de oposición al discurso de las corporaciones mediáticas, Jorge Lanata doblegó y realizó su primer debut oficial en el Grupo Clarín el 6 de febrero en Radio Mitre. A mediados de abril comenzará con su programa de televisión los domingos por la noche en Canal 13.

Los gerentes de Programación y de Contenidos, Adrián Suar y Pablo Codevilla controlan celosamente la preproducción de su nueva apuesta en la pelea contra el gobierno y colaboran en los preparativos: “está bueno que el canal te apoye”, enfatizó Lanata.  Aunque se quejó por lo difícil que le resulta conseguir invitados. “Muchos me dicen: seguí así, dale para adelante. Y me palmean la espalda. Pero cuando les pedís que hablen, se abren de gambas”.   

Jorge suele decir que hizo de todo en su profesión. Y eso es verdad: fundó el diario Pagina/12 y fundió Crítica de la Argentina. Promovió como pocos la defensa de los Derechos Humanos pero un día dijo “me tienen harto con la dictadura”. Escribió un libro sobre la historia argentina y hoy apenas recuerda la suya como periodista. Enfrentó a poderes políticos y económicos, pero no dudó en ir a la embajada de EEUU a pedir ayuda para salvar al diario Crítica. Casi en soledad hablaba de lo peor de Clarín: hijos de Noble, Papel Prensa, Héctor Magnetto, el pacto con los militares, el ocultamiento de las torturas, los secuestros y las  muertes, y los negociados y el lobby empresario para destruir a la competencia (otros diarios, otros cables, etc.). Pero de repente dijo muy serio “Clarín es el más débil”. Hoy simplemente se convirtió en su empleado.    

La vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser....

El Lanata de hace “10 minutos”:

Sobre Clarín (15 seg.)

Sobre Clarín, la dictadura y Papel Prensa  (15 seg.)

Sobre la Ley de Medios y el Kirchnerismo (15 seg.)

Sobre los dueños de la comunicación en Argentina. Mapa de medios.

 

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Grupo Clarín: el disfraz del buen periodismo

Diálogo con Ernesto Tenembaum

Lanata, el Titanic del periodismo se hunde por su propio peso

Sobre la memoria


Entrevista a Pablo Ferreyra: “militar es lo más gratificante”

Pablo, hermano de Mariano Ferreyra

Tomó notoriedad pública luego de que una patota de la Unión Ferroviaria mató a su hermano Mariano Ferreyra en octubre de 2010 por reclamar la reincorporación de cien trabajadores despedidos. Pablo se puso al frente en el pedido de justicia e impulsó la causa judicial como querellante. Él y su familia fueron recibidos por Cristina Kirchner y mantuvieron un diálogo al que calificó como “familiar”.  

En esta entrevista que dio a Mediatizados habla de su militancia y la de su hermano. También opina sobre el sindicalismo y la libertad; explica su simpatía por el Gobierno Nacional y da su visión sobre el periodismo argentino.   

                                                                          por Alejandro Costanzo

-¿Qué es para vos ser un militante social, ya que así te definís?  

-Para mí ser militante social es quien lucha para cumplir diversas reivindicaciones populares y que sabe que el método y la solución a éstas se encuentra en un abordaje colectivo. 

-¿Cuándo comenzaste a militar y en qué espacios lo hiciste? ¿Cómo fue el inicio de Mariano? 

-Empecé a militar en el año 1999 conformando el centro de estudiantes de la Casa de la Cultura de Avellaneda. Fue en el transcurso de ese año y el siguiente que me incorporé al Partido Obrero como militante al entrar en contacto con dos de los cuadros militantes que tenia el PO en ese lugar. Antes de mi incorporación al PO estuve discutiendo con el PTS, pero fue el enorme trabajo del Partido Obrero en Villa Corina lo que determinó mi decisión. Mi hermano se incorpora al calor de las asambleas populares del 2002. Estructura su militancia a partir del movimiento de fábricas recuperadas y la toma de Sasetru (fábrica reactivada por trabajadores del Polo Obrero), y rápidamente comienza a formar el centro de estudiantes en su secundario y organiza una coordinadora de estudiantes secundarios.

-Pablo, contame un poco del "enorme trabajo del PO" que acercó tu militancia en ese espacio.

-El Partido Obrero tenía una fuerte inserción en Villa Corina de la mano del movimiento piquetero del Polo Obrero. El barrio se organizaba en torno a lo conseguido en movilizaciones. Cajas de comida, planes sociales, todo estructuraba al movimiento en torno a reivindicaciones básicas. Cursos de formación política a cargo de los cuadros más formados se impartían en el local de la villa, en donde funcionaba una copa de leche y un comedor popular.

-¿Tenés la sensación de que gran parte de la sociedad  -sobre todo aquellos que tienen su vida resuelta en términos económicos- desconfía de la actividad política de un militante, no la ven bien y utilizan la palabra "militante" de modo despectivo?¿Cuál es tu visión al respecto? 

-No concuerdo. Me parece que en un país de tradición política en donde los jóvenes lucharon y dieron  su vida por un país mejor, la militancia es una palabra muy respetada y con la fuerza suficiente para despertar a miles y miles de personas y movilizarlas. El asesinato de Mariano generó una impresionante reacción de toda la sociedad. Ese es el país que veo y ahí se representa con orgullo la militancia.

-Tu hermano murió luego de ser baleado por una patota de la Unión Ferroviaria ¿Qué pensás del sindicalismo argentino?

-Creo que el caso de Mariano (que repercutió fuerte en el sistema judicial) plantea la necesidad de dar una seria discusión sobre el modelo sindical y una mucho más amplia e inteligente sobre la cuestión de la libertad sindical, ya no en abstracto, sino concretamente. La CTA levantó esa bandera en alto pero creo que nunca lograron instalar la discusión de manera concreta. Más allá de todo esto, las patotas organizadas en un sindicato y la fuerza de choque como manera de dirimir conflictos deben ser condenadas por todos los representantes de los trabajadores argentinos.

-Entiendo que apoyás el proyecto del Gobierno Nacional. ¿Desde cuándo? ¿Qué cosas te motivaron? 

-Apoyo al Gobierno Nacional a partir del año 2007. Me mantuve expectante y analizando los cambios, y la crisis del "Campo" terminó de tallar en mí una nueva identidad política. La asignación Universal, la restatización de las AFJP, la Ley de Medios Audiovisuales y algunas medidas como Conectar Igualdad, la política cultural y el apoyo a las ciencias son grandes cambios para avanzar en un proyecto de país a largo plazo. Por supuesto que me mantengo crítico de otras medidas que considero necesarias. Por ejemplo la política de transporte del Gobierno Nacional es una herencia del neoliberalismo que no se supo revertir. Tengo varios puntos de conflicto, pero creo que el horizonte político -el mío por lo menos- se encuentra dentro de los lineamientos generales que plantea el gobierno. Por eso creo en este espacio y movimiento kirchnerista.

-Actualmente es común escuchar las expresiones: "discurso hegemónico", "monopolio informativo", "periodistas de la Corpo" y "periodismo militante". ¿Cómo vivís esta crisis del periodismo que instaló el gobierno? ¿Pensás que puede ser bueno para la sociedad, algo trascendente para Argentina?

-El gobierno logró desnudar a los monopolios de comunicación e instalar un discurso con el que muchas veces no estoy de acuerdo, aunque efectivo, a la hora de revelar el discurso de los medios y su sincronización con la oposición política. Creo también que esa primera etapa encontró un techo y es momento de plantearnos una profunda discusión acerca del periodismo y los medios de comunicación. La completa implementación de la Ley de Medios nos va a dar nuevo aire para seguir profundizando este camino.

-¿Qué objetivos, deseos o sueños políticos compartían con Mariano?

-Muchos. Un país que luche para incluir a los más rezagados y que enfrente las injusticias, es el más importante.

-¿Qué le dirías a los jóvenes que dudan o evitan participar en grupos de acción política, comprometerse con una causa o militar por objetivos?

-Se puede ser militante toda la vida (empezar a los 15, 30, 40 ó 70 años) pero la juventud siempre va a ser recordada como esa etapa de mayor sensibilidad con las causas populares y las injusticias. Es una experiencia colectiva, de solidaridad y en la que uno se fusiona con la sociedad; es lo más gratificante.

Diálogo con Ernesto Tenembaum

Ernesto Tenembaum en Radio Mitre, Grupo Clarín

Nació en La Plata en 1963. Sus padres eran militantes del Partido Comunista y lo llamaron Ernesto porque admiraban al Che Guevara. Asegura no profesar su religión judía ya que se define como agnóstico. En 1987 Horacio Verbitsky lo llevó a Página/12. “Admiro a Horacio porque está en un nivel periodístico y de dignidad superior”, decía algunos años atrás, pero hoy lo llama el “oficialista” de turno y lo compara con Bernado Neustadt. Antes pensaba: “Clarín representa al establishment nacional”. Ahora sostiene que “es una típica empresa argentina”.

En esta charla que mantuvo con Mediatizados, habla también del periodismo, de sus colegas, de “la familia progresista”, del Gobierno, de la Ley de Medios y de la Corpo.       

                                                                             por Alejandro Costanzo

A.C.: -Me gustaría comenzar preguntándote si se puede ser periodista y hacer periodismo en Clarín.

E.T.: -Creo que es difícil hacer buen periodismo en Clarín y en cualquier lado pero por momentos, sí, creo que se puede. Para mí el grupo Clarín es -simplemente- una típica gran empresa argentina. Las grandes empresas argentinas exitosas han conseguido favores de todos los gobiernos, han atravesado todas las épocas del país, inclusive las más horrorosas, y han sido manchadas por ellas. De muchas, el Gobierno no habla -como el Credicoop o el Ingenio Ledesma- porque son sus aliados o socios.

Sin embargo, en todos estos años, muchos periodistas de primera línea, y artistas ni que hablar, han -hemos- trabajado allí y en otras empresas igualmente cuestionables. Castelo, Tato Bores, Quino, Caloi, Magdalena, Guinzburg, Susana Viau, Hermenegildo Sabat, Nelson Castro, Marcelo Zloto, Barragán, Sandra Russo, Tognetti, Gvirtz, María Seoane, todo Página cuando lo compró Clarín y Barone durante la dictadura. Otros colegas, como Aliverti, laburan en medios de Manzano, y otros, como Victor Hugo, laburaron durante largos años para Vigil, que tuvo una complicidad aún más activa con la dictadura militar. 

A.C.: -Estoy de acuerdo con que muchos periodistas y artistas llevan en su currículum la marca de haber trabajado para Clarín o para algún empresario sospechado, inescrupuloso, corrupto. Y que existen aún empresas que han colaborado con la Dictadura y el Gobierno no las cuestiona. 

Lo que me llama la atención es que veas a Clarín como "una típica gran empresa argentina". Vos te formaste en Página/12, un periódico que surgió con la intención de generar una grieta en el discurso de Clarín y La Nación. Fue un grano en el culo y lo consiguió.Lanata era -como repite frecuentemente- uno de los pocos que hablaba cuando nadie lo hacía sobre lo peor del grupo Clarín: los hijos de Noble, Papel Prensa, el pacto con los militares, el ocultamiento de las torturas, secuestros y muertes. Los negociados y el lobby empresario para destruir a la competencia (otros diarios, otros cables, etc.).

Lo escuchaba con tremenda atención y satisfacción aunque sabía que era en vano porque ningún otro diario importante, ningún noticiero o periodista reconocido se haría eco de esa información. Jorge hablaba además del “pacto tácito” que tenían los medios para no dar información que pudiera perjudicarlos y él se jactaba de no ser parte de eso. ¿Por qué pasaba esto. Era -es- Clarín una típica empresa argentina más? ¿Qué cambió para que ahora tengas esta visión?

E.T.: -Creo que uno puede trabajar con dignidad en cualquier lado, si defiende su dignidad y eso lo creí siempre. De hecho, mis amigos de entonces son los de ahora. Y entre los treinta o cuarenta periodistas respetables de este país, todos sabemos quién es quién, quién se vende y quién no, quién es soldado de las empresas o de los gobiernos y quiénes no. Naturalmente, en estos tiempos la familia progresista se rompió: los que siguen al Gobierno están enojados con que nosotros sigamos haciendo periodismo y mucho más en que trabajemos para Clarín. Los entiendo. Este Gobierno ha despertado muchas pasiones y, a veces, es difícil entender la complejidad de los problemas. Ahora no dejan mucho lugar para trabajar. Si laburás en los medios de ellos no podes criticar al Gobierno. Es una vergüenza lo que hacen. Si laburás en los otros medios, donde sí podés criticar, sos cómplice de la corpo.

Pero, insisto, sobre si se puede hacer buen periodismo en Clarín, la respuesta es: muchas veces, sí, como en todos lados. Para muestra ahí está la investigación de Pablo Calvo sobre Glaxo, o la de Daniel Santoro sobre la venta de armas a Ecuador y Perú, o la de Telenoche Investiga y Miriam Lewin sobre el cura Grassi, o la aparición en Canal 13 del programa Kaos, que marcó un hito a nivel continental por la libertad con que se trataban los temas de diversidad sexual, o los programas de Tato Bores.

A.C.: -Yo entendía que tu punto débil, el de Lanata o el de Zlotogwiazda era trabajar para los dueños de América TV pero también tenía certezas -y así se comprobaban- que el periodismo que practicaban era el que venía de Página/12. No defraudaban a nadie que ya los conocía. Pero sobre todo tuvieron la oportunidad de mostrarles a muchos otros, a la sociedad argentina, que otro periodismo mejor era posible. Y esto fue trascendente, importante, único para el periodismo popular de Argentina. El poder los usó y luego los descartó pero ustedes dejaron una huella imborrable en la sociedad. 

E.T.: -Todos creemos que impregnamos a los medios donde trabajamos de nuestro contenido. Muchas veces lo logramos y otras veces no. Somos periodistas profesionales. Trabajamos para empresas. Es injusto asimilar a todo laburante a la empresa donde trabaja, y mucho más sólo a los defectos de la empresa donde trabaja. En los años noventa, cuando muchos de los oficialistas que hoy nos critican nos aplaudían, nosotros laburabamos para Eurnekián, luego para Ávila y luego para Manzano. No elegimos el sistema de medios que existe, pero hemos hecho y hacemos mucho por cambiarlo. Te concedo, por supuesto, que las empresas para las que trabajamos todos son nuestro talón de Aquiles, y depende de nuestra valentía conservar nuestra credibilidad pese a los lugares donde estamos. Por eso, acepto que las dudas son legítimas si están bien planteadas.

A.C.: -Los que trabajamos en comunicación sabemos mucho antes que existiera el Kirchnerismo lo que significa el grupo Clarín para la Argentina. La palabra "mafia" le queda chica. Hace años que ostentan el poder real en el país. Lo padecieron Alfonsín, Menem y De La Rúa. ¿No te parece valioso que un gobierno se haya decidido a enfrentarlos? ¿La Ley de Medios puede llegar a romper esa dicotomía (periodistas de la Corpo y oficialistas) y mejorar la actividad del periodismo?

E.T.: -No va a ser relevante. Lo único que importa es el laburo serio, acá o allá. Nuestro desafío es romper esa dicotomía y hacer buen periodismo. No se si lo lograremos hacer. Pero en eso estamos desde hace muchos años, y no creo que abandonemos esa idea. Y al que se haga menemista, macrista, kirchnerista, binnerista o lo que sea, y le moleste nuestras críticas, tendrá todo el derecho del mundo a desilusionarse y seguir a Gómez Fuentes, Neustadt, Verbitsky, o como se llama el oficialista de cada momento.

A.C.: -¿Pero es lo mismo el viejo decreto de radiodifusión que la nueva Ley de Medios?

E.T.: -No. Pero los cambios no me resultan relevantes y no me gustan para nada los objetivos de la política de comunicación del gobierno y mucho menos el contenido de los medios que maneja. Los medios se hacen laburando, no con leyes.

A.C.: -Bueno, dejemos la Ley. ¿Estás de acuerdo con esta frase de Lanata: "desmonopolizar los medios está bien aunque lo hagan los kirchner"?

E.T.: -Sí.

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